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EL MESTIZAJE CULTURAL

El Perú Colonial duró 300 años en los que se pueden distinguir 4 etapas:

del descubrimiento en 1525 a la captura del Inca Atahualpa en 1532
desde la Conquista y guerras entre los conquistadores hasta 1542
del Virreinato hasta la revolución de Túpac Amaru en 1780
la emancipación del dominio hispánico de 1780 a 1821.

Con la conquista la organización social inca se desmoronó y por lo tanto los gremios de artesanos que producían para el Inca.

La colonia destruyó los objetos que representaban la cultura y la ideología que quería extirpar, para que los indígenas abandonasen sus ritos mágicos-animistas y así consolidar su dominio.

Poco a poco el estilo, gustos y costumbres hispano-barrocos se van imponiendo, aunque con elementos culturales indígenas en la decoración y costumbres como se aprecia en la artesanía.

La fusión de razas se va produciendo paulatinamente. Así se produce un mestizaje cultural y racial que ha dado origen al Perú de hoy, como una síntesis viva del mundo andino y la cultura barroca española.

LA IMAGINERÍA CUSQUEÑA

A partir de la segunda década después de la conquista, llegan las primeras imágenes con una función básica de catequizar. Se fusionaron elementos europeos, que unidos al elemento mestizo, dieron lugar a un movimiento artístico que crearía su propio camino, observándose una clara evolución estilística a lo largo de los siglos. Una de las innovaciones fue la sustitución de la madera por el manguey (una especie de cáctus), que es un material más fácil de tallar y más accesible que la madera de la selva.

Los principales centros de producción fueron: Lima, Cusco, Huancavelica, Trujillo, Huamanga, Arequipa, etc. De todos ellos el más interesante es el de Cusco, por el resurgimiento de la imaginería en el siglo XX.

LA CERÁMICA DE QUINUA

Quinua es una pequeña población andina junto a Ayacucho, a 3500 m. de altitud. Es muy difícil precisar desde cuando se fabrican utensilios y obras en cerámica en Quinua, pero es notable la influencia Huari que se desarrolló en este lugar.

Se utiliza una arcilla llamada llinco y para la ornamentación se usan engobes (pasta) de color blanco, crema, ocre rojo o pardo oscuro aplicado con plumas de ave. Para modelar la arcilla se usaba un plato, que giraba sobre una gran piedra plana, técnica de origen prehispánico, que fue posteriormente sustituida por el torno de hierro.

Tienen formas variadísimas, desde objetos utilitarios como la papaya o cántaro, hasta objetos ceremoniales como la iglesia de techo que se coloca en las casas con el objetivo de que no entren los malos espíritus. Hay también formas de reciente creación como músicos, chuncos y sobre todo expresiones de religiosidad popular. Una variedad de ella es la cerámica ahumada.

ESPEJOS

La fabricación de espejos en bronce se remontan a épocas tan tempranas como las de la cultura Moche, Chimú y Lambayeque. Durante el periodo colonial los españoles llevaron una innumerable cantidad de objetos, entre los que por supuesto se encontraban los espejos.

La producción de estas piezas se vio notablemente favorecida por el descubrimiento de las minas de mercurio en Huancavelica, ya que la parte posterior se realiza con azogue.

Los artesanos locales copiaron las técnicas, estilos y temas europeos, aunque finalmente terminaron desarrollando su propio estilo. Entre los que se más se difundieron destaca el modelo andahuaylino, de influencia veneciana, con el marco hecho en vidrio y pintado por detrás, y el cuzqueño, cuyo marco iba tallado en madera, cubierto con pan de oro o de bronce y adornado con pequeños espejitos sobre el marco.

LOS CAJONES DE IMAGINERO O RETABLOS

Es una de las expresiones artísticas más complejas del arte peruano. Estos altares portátiles llegaron a América y al Perú traídos por los evangelizadores españoles, como instrumento de catequización. Las imágenes que más se popularizaron fueron la de San Marcos y la de San Lucas. Se observa una evolución histórica en los cajones americanos, dominando en el siglo XVI la influencia hispana, mientras que a partir del siglo XVII la influencia indígena y mestiza es evidente.

Estas cajas se hicieron con materiales nobles como oro, plata, alabastro y piedra, siempre y cuando se encargaran por los funcionarios españoles o por la nobleza. Pero las cajas que más se popularizaron se fabricaban con materiales modestos como arcilla, manguey, cuero o latón, mientras que las imágenes se modelaban en yeso.

Los temas eran variados: religiosos, costumbristas o testimoniales.

El principal centro de producción siempre ha sido la región de Ayacucho. Quinientos años después de haber llegado a América y al Perú el retablo sigue vigente, sobre todo con motivos navideños.

LA CERÁMICA GROTESCA

Actualmente se produce en Cuzco una gran cantidad de cerámica llamada grotesca por la deformidad de rostros, manos y pies.

El creador de este estilo es Edilberto Mérida, quien junto a su hija María Antonieta desarrollaron un estilo probablemente inspirado en la cerámica de Pucará, alcanzando un gran éxito en Cuzco y Lima. Los trabajos que se hacen ahora ya no tienen el dramatismo de los primeros realizados por los Mérida, ya que se ha diversificado la producción como lo muestran las representaciones de músicos, personajes y escenas de tipo costumbristas.

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